Para Usted

(Mario Gómez y González)

chayogomezg@hotmail.com

¿Se le fue de las manos?

Es impresionante el hecho de cómo las palabras construyen bandos y califican al otro de ‘asesino’, ‘enemigo’, ‘mal’, etc., y a lo propio como ‘lo bueno’, ‘lo pacífico’, ‘la paz’. Ambos se adjudican la verdad; ambos acusan a los otros de asesinos, de enemigos.

Los constantes o diarios enfrentamientos que el Presidente Andrés Manuel López Obrador, gusta mantener y alentar con quienes considera sus adversarios políticos, dan paso, a cómo ya lo han reconocido varios politólogos, intelectuales y analistas, a un discurso maniqueo que da vueltas sobre sí mismo; carente de significado y de propuestas; todo lo contrario.

Siempre se enfrentan el bien y el mal, la democracia y la antidemocracia, los conservadores y los liberales, los fifís y los jodidos, la guerra y la paz, los valores y los antivalores. Las palabras, más que plantear soluciones y acuerdos, parecen enmascarar un statu quo del que no se puede o no se quiere salir.

¿Están conmigo o están contra mí?; si me apoyas, sigues y obedeces ciegamente, eres de los míos; eres puro; ah, pero no se te vaya a ocurrir cuestionar, criticar o no apoyar, para que seas de los otros; de los contrarios, de los enemigos de la patria y del movimiento, a los que hay que someter, castigar, perseguir, romperle la madre.

El país se le está yendo de las manos al presidente tabasqueño; por eso, el intento de retomar el control mediante lo que sea; victimizarse para que la masa a quienes les da los beneficios de los programas sociales, no le retiren el supuesto apoyo y obediencia. “Quieren acabar conmigo y si eso sucede, ustedes (los pobres), serán los más perjudicados y ya se chingaron porque los apoyos van a desaparecer”.

La pandemia del coronavirus o covid 19 no cesa, al menos desde los últimos tres meses, lo que golpea fuertemente las bases o soportes de la cuarta transformación; las estampitas del “detente coronavirus, que AMLO está conmigo”, no han funcionado; a como tampoco el no mentir, no robar y no traicionar.

Por ello es el brote del auténtico y verdadero Andrés Manuel López Obrador; el guerrillero; aunque esto signifique que la gente descubra que no tiene dotes de estadista ni de gobernante; al presidente, dicen los que lo conocen, solo le interesan sus cosas personales; sus asuntos, pero lo demás, le vale madre.

La pandemia del coronavirus, no está domada; la economía del país y de los mexicanos está en caída libre; en picada, en bancarrota; se pierden fuentes de trabajo y, para acabarla de amolar, el Banco Mundial, les tumba el teatrito de los prestamos; ni un gancho al hígado o a la mandíbula (al puro estilo de Rubén Olivares, Julio César Chávez, Pipino Cuevas o Salvador Sánchez), es comparable con el nocaut asestado por la institución internacional crediticia.

Lo de la documentación o carta conocida como “La Boa”, vino a demostrar, entre otras cosas, la gran capacidad de imaginación que tiene Andrés Manuel López Obrador, para inventar cosas; ejemplo anterior inmediato, la carta a Hugo López Gatell, para el consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS); ¿se acuerdan?

Que quede claro; de ahora en adelante, López Obrador, utilizará o se valdrá de cualquier pretexto para abrir fuego en contra sus enemigos y detractores; para dinamitar de conflictos lo largo y ancho del territorio nacional, aunque, desgraciadamente, sean conflictos provocados por él mismo.

En otras palabras, crear sus propios infiernos para poder ponerse su traje de bombero y apagarlos él mismo, aunque salga chamuscado; pero eso en realidad, ¿qué importa?, cuando lo importante es mantener a la base electora controlada hasta los procesos intermedios del 2021. Interpretando a Kalimán, el propio Kalimán.

A AMLO, no le importa que lo desmientan; esto porque ya lo hizo el sector empresarial y varios periodistas, analistas y columnistas políticos; él va a seguir montado en la misma yegua, porque se da cuenta que en el país hay muchísimo desencanto; para eso, seguirá culpando de todo a los conservadores, porque el actual Presidente de México, nunca se hará responsable de sus dichos y sus actos.

No olvidemos que el término distractor significa, «el que aparta la atención»; y un elemento distractor es todo aquello que se utiliza durante determinados escenarios, aunque no esté directamente relacionado con ello, para intentar evadir una realidad o desviar la atención.

La idea de usar cualquier hecho por inverosímil que parezca, también se usa como herramienta para generar cohesión y apoyo, y distraer la atención pública de asuntos que se salen de control, ha existido por mucho tiempo y forma parte de la cultura política mexicana; obviamente, en política se vale cualquier diálogo, pero la conducta gubernamental debidamente documentada es cuestión distinta.

Y Para Usted También

Escribía ayer un destacado analista político en sus redes sociales, «La BOA es el pueblo que pronto se va a devorar al ganso bocón; no sé si sobre un nopal en un lago o en las urnas; pero de que se lo chinga se lo chinga” a un tris de llegar a los 6 mil casos de coronavirus en Tabasco; ayer fueron “solamente” 169, con los cuales se llegó a 5 mil 949 personas infectadas y 693 fallecidos (le estamos llegando a los 700)el Colegio de Bachilleres de Tabasco (Cobatab), invita a alumnos, docentes, padres de familia y a toda la comunidad bachiller a participar en el ciclo de conferencias que se desarrollarán vía Facebook Live del lunes 15, al viernes 19 de junioestas actividades tienen como objetivo contribuir de manera significativa al aprendizaje, la formación integral de los jóvenes y el enaltecimiento de los valores para construir un mejor presente y futuro para las próximas generaciones de ciudadanosLas nueve conferencias magistrales y dos paneles con destacados egresados del subsistema, representan además un regalo a la sociedad tabasqueña en estos tiempos de distanciamiento social, en el que se requiere estrechar lazos en beneficio de una educación que genere cambiosexcelente medidafue todo por hoyhasta mañana Dios mediante.

Deja un comentario

Cerrar menú