Columna Cúspide

[Por Carlos Alberto Merodio]

“AMLO a Perpetuidad”…

Sobre Andrés Manuel López Obrador se ha vertido incalculable tinta y letra, a lo largo y ancho del país y más allá de nuestra fronteras; sobre él se han escrito toda clase de referencias y se han publicado infinidad de entrevistas, discursos, fotografías y videos, tiene seguidores en la misma proporción que detractores, es un personaje amado y no grato en condición casi parcial; dentro y fuera de México; para algunos representa su única esperanza de mejorar su condición de vida, para otros se avizora como un nubarrón peligroso por los intereses que pondría en riesgo al convertirse algún día en el presidente de los mexicanos; AMLO es sin dudas, el personaje más permanente en el escenario de la vida pública nacional; durante las últimas cuatro décadas, escasos son los ciudadanos en este país con credencial para votar y sin ella, que desconocen su nombre, su fisonomía o su particular forma de expresarse.

En los medios de comunicación se han hecho todo tipo de referencias sobre su imagen, desde la crítica desmedida, la denostación, la ridiculización y el reclamo; hasta el diagnostico, el análisis objetivo, la conferencia, la caricatura plausible, la alabanza y la reseña como posibilidad inminente de gobierno para resolver los achaques de la patria; pero ¿que tiene el personaje como tal, para subsistir e incidir durante tanto tiempo en el consiente colectivo, la preferencia electoral y el escenario político? Cada quien tendrá una respuesta particular y quizá sociólogos, estadistas y estudiosos del fenómeno tendrían respuestas disímbolas; debido a que el ente en cuestión ha logrado posicionarse en la psique colectiva de todo un país durante no pocas generaciones.

AMLO le grita sus verdades a la “MAFIA EN EL PODER”, pero es parte de ella, algo así como Paquita la del Barrio que le canta a los hombres baladíes pero disfruta sus cuitas carnales y no puede vivir sin sus besos, el tabasqueño no aplaude a Televisa, pero  aplica la misma fórmula de captación de incautos de Chespirito, Chabelo, Jacobo Zabludovsky y Raúl Velazco; siempre lo mismo, a la misma hora, con el mismo mensaje, el mismo disfraz y las mismas frases, está por demás decir que su monologo ha sido el mismo desde siempre: los ricos, los pobres y en medio (ÉL)  para amortizar diferencias.

El Tepetiteco ha iniciado su última proeza al declararle la guerra de su galaxia al régimen deformador y todos los partidos beneficiarios del programa “Prerrogativas gubernamentales para controlar y manipular al Pueblo”; tras la posible DERROTA hasta hoy (faltarían los arguendes pos electorales) de su “DELFINA” de apellido Gomes en el Estado de México, a la que el  número de votos no le alcanzaron para declararse vencedora en el primer raund; el señor López que no se siente parte de la mafia saqueadora del poder, pero que tiene un partido político para él solito; con todo y presupuesto incluido, vaticinó recientemente a sus detractores aprovechando el micrófono durante el tercer Congreso Nacional Extraordinario de Morena; que por congruencia “Los Morenazos” no pueden marchar juntos rumbo al 2018 con el PRI, PAN, PRD, PVEM, MC, Encuentro Social y Nueva Alianza; debido a que son los partidos del régimen, inmorales y paleros.

Y aprovechó la ocasión para arremeter contra el PRD partido del cual es fundador y exdirigente, y del que diagnosticó; “Un partido formado por dirigentes y gobiernos corruptos, que compra votos, reparte migajas, trafica con la pobreza de la gente, que sólo es movido por el interés personal de sus dirigentes y que no lucha sinceramente por la transformación de México, no puede ser considerado de izquierda’’; Quienes ‘‘se asocian y transan con la mafia del poder, no son más que mercenarios y políticos oportunistas’’, subrayó, y pidió a sus oyentes ser firmes para deslindarse ‘‘ante los que no son más que instrumentos y personeros del régimen’’; aclarando: “No somos populistas, autoritarios ni mesiánicos; somos mexicanos que queremos acabar con la impunidad para lograr el renacimiento de nuestra patria, no somos seguidores de ningún gobierno extranjero, ni de Maduro ni de Trump; vamos a expresar una y mil veces que no estamos en contra de los empresarios, lo único que buscamos es erradicar la corrupción y los privilegios.

Quizá algún día para la posteridad el nombre de Andrés Manuel López Obrador, se escriba en los muros de los congresos locales, avenidas, escuelas, edificios públicos y parques; mientras tanto “El PEJE” de la mano de su persistencia, terquedad o ahínco juzgue usted; seguirán dando la batalla en un cosmos donde conviven y pululan armoniosamente: miseria, hambre, violencia, corrupción, impunidad, injusticia y la inequitativa repartición de la riqueza; como ha ocurrido desde siempre, EN ESTE MARAVILLOSO MÉXICO.

 

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